En esta entrada Autocontrol Piscinas te trae una serie de sencillos consejos de mantenimiento para evitar que el agua de tu piscina se vea turbia o verdosa, uno de los descuidos más comunes, tanto en instalaciones privadas como de uso colectivo.
Evita que el agua de tu piscina adquiera un tono verdoso y disfruta al máximo de tu baño.
Si el agua del vaso de tu piscina comienza a tomar ese color verdoso que comentábamos o incluso si resulta difícil ver el fondo de la misma, es posible que el problema radique en el filtro. Por tanto, lo primero que has de hacer es efectuar un lavado a contracorriente del sistema de filtración.
El siguiente paso será la medición del pH, se recomienda mirar tres veces al día, con el kit de prueba adecuado y la escala colorimétrica o, para una mayor precisión, con un fotómetro que cumpla con la normativa UNE-ISO 17381 . Un valor mayor o menor que el óptimo (entre 7,2 y 7,6), además de causar verdosidad en el agua, provoca irritación de la piel, conjuntivitis, corrosión de los metales (pH superior a 7,6) y suciedad de la piscina (pH inferior a 7,2).
Otro factor que contribuye al tono verdoso del agua es la presencia de algas, debido a la baja cantidad de cloro en el vaso. Como los productos anti-algas no son efectivos una vez ya se ha manifestado el problema del agua verde, es necesario un tratamiento de choque.
Este proceso se denomina ‘cloración de choque’, ya que se utiliza cloro para desinfectar el agua de la piscina, eliminando así la contaminación de origen orgánico e inorgánico.
Para este tratamiento son necesarios 15-20g de cloro (en forma de tabletas o en polvo) por cada metro cúbico de agua. Una vez iniciado el proceso, no se debe nadar en la piscina hasta que el valor del cloro activo libre no esté muy por debajo de 1ppm. Para que esto suceda se necesitan al menos entre 24 y 36 horas.
También es posible realizar el tratamiento de choque sin usar cloro, gracias a la utilización de oxígeno activo. Con este proceso, al eliminar el cloro, se evita cualquier problema con las cloraminas, que provocan irritación de la piel, de las vías respiratorias y conjuntivitis.
Una vez terminada la cloración de choque, deben eliminarse las algas muertas depositadas en el fondo de la piscina y en las paredes, con un robot aspirador y volver a limpiar a contracorriente el sistema de filtrado.
Con estos sencillos cuidados evitaremos que el agua de la piscina se torne verdosa y ganarás en salud, seguridad y estética.
Olvídate del papel y los registros manuales: digitaliza el control de la calidad del agua con SILOE Autocontrol Piscinas y asegura el cumplimiento normativo sin esfuerzo.
Protege tus instalaciones y anticípate a cualquier incidencia: planifica, controla y evalúa un plan de mantenimiento preventivo eficaz gracias a Autocontrol PLAN.