Cada año los médicos especialistas advierten con mayor intensidad sobre los peligros que una exposición descuidada e intensa a los rayos solares suponen para la piel. En esta entrada te mostramos unas pautas de prevención para que mejores tu protección cutánea cuando acudas a la piscina y no te expongas a los peligros del sol.
En cumplimiento del artículo 14 del Real Decreto 742/2013, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, ponemos a disposición de nuestros usuarios la siguiente información sobre la prevención de riesgos para la salud asociados a la exposición solar.
Según los datos del Instituto de Dermatología Integral, en los últimos años el número de cánceres de piel ha aumentado en un 40%. Cada año se registran una media de 5.000 casos de cáncer cutáneo que suponen el fallecimiento de 1.000 personas. El melanoma es el responsable del 80% de estas muertes por cáncer de piel. Sin embargo, un factor determinante es la prevención: diagnosticar el cáncer de piel en sus primeras fases supone una posibilidad de curación del 95%.
Para reducir los riesgos de contraer un cáncer de piel durante el uso de nuestras instalaciones, se recomienda seguir estas pautas de seguridad:
Los expertos recomiendan revisar, al menos una vez al mes frente a un espejo, todas las partes del cuerpo para detectar posibles manchas sospechosas en las zonas expuestas o visibles: cara, cuero cabelludo, palmas de las manos, dorso, entre los dedos, axilas, cuello, pecho (incluyendo la zona intramamaria e inferior en las mujeres), glúteos y la parte posterior de las piernas.
Tienen un riesgo aumentado aquellas personas que se queman con facilidad, con antecedentes de quemaduras en la infancia, que pasan muchas horas al sol, con piel clara, con más de 50 años, con gran cantidad de lunares, con antecedentes familiares o trasplantadas.
Debemos vigilar la aparición de las siguientes señales en manchas o lunares:
Cambios de coloración: variaciones de tono en la misma lesión.
Si detecta una lesión nueva o antigua en forma de herida que aparece sin traumatismo previo, costra o verruga que crece y no cura, o bien un lunar o mancha irregular que crece, cambia de forma, pica, sangra o se ulcera, solicite una consulta con su médico de cabecera para que evalúe la necesidad de derivarle al especialista.
Dentro del capítulo de seguridad y buenas prácticas de tu piscina, es obligatorio informar a los usuarios sobre los riesgos y las medidas de prevención según establece la legislación. En nuestro equipo te ayudamos a hacerlo bien y sin complicaciones de dos formas:
1. Implantando el protocolo de autocontrol específico para piscinas de uso público que garantice el cumplimiento normativo.
2. Digitalizando toda la gestión y los registros obligatorios de tu instalación para ahorrar tiempo y evitar sanciones.